nadie se va a dar cuenta
si lloro mi lluvia tibia
bajo el cielo frío derramado
nadie se va a dar cuenta
si grito mi cruz
en un estadio repleto de voces
si me quemo las manos
en la crudeza de un invierno
que dura quince días
si pinto un cuadro verde
en medio de la frescura filosa
del Amazonas
si cierro los ojos y pido
un deseo soplado hacia la noche
estrellada, despejada
nadie se va a dar cuenta
sólo aquellos
que sepan
mirar
No hay comentarios.:
Publicar un comentario